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Inaguramos nuestra pagina de internet donde encontraras todas las noticias del rock DAK,novedades, recitales, LAGOTERA TV, podes escuchar el programa de los sabados el dia que quieras y muchas novedades que te vamos ir contando.
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LA GOTERA EN LA WEB

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OCTAVO AÑO DE LA GOTERA DAK POR LA TORRE FM 101.9

26 DE MARZO DE 2011

ESTAMOS DE NUEVO EN EL AIRE CON EL SÉPTIMO AÑO DE LA GOTERA DAK, TE ESPERAMOS PARA COMPARTIR EL MEJOR ROCK EN CASTELLANO A TODOS NUESTROS AMIGOS OYENTES Y LOS QUE SE ATREVAN A SOPORTARNOS. PODES ESCUCHARNOS TAMBIÉN POR INTERNET EN www.fmlatorre.com.ar.
QUE SEA ROCK

BIENVENIDOS A NUESTRO BLOG

Hola:

Esperamos que disfruten este nuevo espacio de comunicación, de intercambio de ideas y opiniones.
Recuerden que pueden escuchar nuestro programa los sabados de 18 a 21 Hs. por FM La Torre 101.9 Mhz.
Mensajes de textos al 03822-15384009
ESCUCHANOS POR INTERNET EN: www.fmlatorre.com.ar
Abrazos.

QUIENES SOMOS

El rock nacional o argentino ya cumplió sus cuarenta años de edad por lo que familias enteras comparten en su casa el mismo sentimiento por este movimiento musical y Cultural que no pasa de moda.-
Un programa especializado en un género musical que va dirigido a un amplio target de oyente que van desde los 12 a 50 años.-
Un programa, que se emite por FM LA TORRE 101.9, la radio que tiene una de las coberturas más importantes de la Provincia de La Rioja.
Un programa, que esta cumpliendo 5 años en el aire y cuenta con un staff de personas especialistas en el tema de distintas generaciones, y sobre todo con mucha pasión por el genero.
PROGRAMA NOMINADO PARA EL PREMIO NACIONAL
FARO DE ORO 2008 AL MEJOR PROGRAMA DE ROCK

I- OBJETIVOS
LA GOTERA DAK, intenta reconstruir, la historia del ROCK ARGENTINO, como un aporte, para que todas las generaciones (en especial las nuevas) tengan la oportunidad de conocer como evolucionaron las raíces de nuestro rock. Quienes fueron aquellos, que han puesto su corazón, su locura, sus ideas, sus ganas, su plata, su tiempo, sus deseos y su vocación, para hacer lo que mejor les saliera; Como, se ha venido transformando, a través de los años y de una generación a otra. Cómo se ha vivido y qué mensajes ha ido dejando a los jóvenes, desde una visión crítica del fenómeno tanto es sus aspectos musicales, sociales y del negocio.-
Abrimos nuestro espacio como ámbito de debate, sobre la relación del rock, con la política, las turbulencias sociales, sus contradicciones internas y externas, tratando de difundir aquellas expresiones musicales que no tienen espacios en los medios comerciales, con una actitud critica – constructiva, evitando caer en la ceguera, lugares comunes, justificaciones y actitudes meramente promociónales, en síntesis analizarlo como una actitud abarcativa, de connotaciones múltiples, no solamente como un genero musical.-

II- FICHA TECNICA DEL PROGRAMA

MEDIO: LRJ 315 FM LA TORRE 101.9 (Provincia de La Rioja) y 98.5 (chilecito y zona de influencia).- Cobertura para toda la Provincia de la Rioja y parte de Catamarca.-
DIA Y HORA: Sábados de 18 a 21
CONDUCCION: Mariano Gorno
CONTENIDOS Y COMENTARIOS: Gustavo "Pez" Pereyra
PRODUCCION: Mariano Gorno, Gustavo Pereyra
PRODUCCION EN ESTUDIOS: Lic. Raul Andres Hermosilla (lic. Hermosura)
CAMARAS EN RECITALES: Raul Hermosilla (lic. Hermosura)
IDEA ORIGINAL Y PRODUCCION GENERAL:
Gustavo Pereyra
Mariano Gorno
Alfredo Fuentes
IMITADOR: MAXI GONZALEZ
VOZ ARTISTICAS: JUAN ORMEÑO
REALIZACION: Radio y TV Riojana – FM LA TORRE
OPERADORES DE TURNO:
MIGUEL “MIGUELUCHI” FUENTES
MARIO “El Nostálgico” RUARTE

CONTACTO: 03822-15562885 / 15633914 / 429894 - Sábados Radio 430299 / 422149 - lagoteradak@yahoo.com.ar, gustavo372000@yahoo.com.ar, mariano_gorno@hotmail.com

COMPILADO DAK V. 1

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COMPILADO DAK V. 2

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09 febrero 2009

ANDREW LOOG OLDHAM: "CHARLY ES COMO LENNON"

El productor leyenda de los Rolling Stones describe la madurez rockera de los Ratones Paranoicos y explica la experiencia de grabación de Kill Gil.

Trabajó con los Beatles en sus comienzos, produjo a los Rolling Stones, y también fue responsable de que Jagger y Richards comenzaran a componer sus propios temas, tuvo un sello en el que grabaron algunos de los más grandes nombres de los 60 (incluyendo a Humble Pie, Small Faces, Fleetwood Mac, John Mayall, The Nice), produjo a Bobby Womack, escribió libros, le ganó un millonario juicio a The Verve, tiene un show radial en el programa de Little Steven Van Zandt –el guitarrista de Springsteen–, y ahora está hablando conmigo. Desde Bogotá, Andrew Loog Oldham atiende el teléfono quejándose del cambio climático. Dice que en los últimos años llueve más, y que cuando sale a la calle tiene que ponerles abrigos a los perros, por el frío. "Está todo al revés", me dice en buen castellano, e inmediatamente, como recordando el objetivo de nuestra charla, menciona la palabra clave: "Ratones".

Sí, claro, Ratones. Podemos empezar hablando del nuevo disco en el que estás trabajando.

Es la primera vez que trabajamos juntos en doce años. La última vez fue con Planeta Paranoico (1996). Pero era una época de cambios en la Argentina, y también para los Ratones. Pasaron doce años; y aunque cuando conocés bien a la gente doce años son como doce minutos, por otro lado ellos ya no son chicos, ahora son hombres. Y eso se nota en su interpretación. La manera de trabajar fue completamente diferente a como lo habíamos hecho en el pasado. Antes solíamos ensayar en el estudio, esta vez ellos estaban mucho mejor preparados. El método de ensayo y ejecución fue mucho más apropiado. Roy, específicamente, estuvo magnífico. Siempre tocó bien, pero ahora su interpretación es más estadios que clubes. No es que el sonido para clubes tenga nada malo, pero nos gustan los estadios también. Digamos que ahora sonaban más James Bond que Jackie Chan.

¿Y cómo definirías tu contribución?

Mirá, una de las cosas más lindas de este trabajo, que es la música, es que antes de entrar en el estudio, vos pensás que sabés lo que estás haciendo. Especialmente con una banda como los Ratones, con los que, de hecho, he tenido una relación más duradera que la que he tenido con nadie, excepto mi esposa. Y cuando vas a hacerlo, te das cuenta de que es diferente. Hay reglas, pero no hay reglas. Tenés que ser flexible, y pedirles a los artistas que sean fieles a su arte, pero que sean flexibles al mismo tiempo. Es un poco como el fútbol, un trabajo de equipo. Es una pintura, pero es también una ecuación matemática, y tenés que adivinar el resultado correcto. Tenés que comprender lo que los demás están pensando, y tenés que hablar en términos que sean comprensibles y no sean ofensivos. Es difícil definirlo en palabras, tenés que estar allí.

Además, te gusta mantener una cuota de misterio sobre lo que hacés.

Había un gran escritor inglés ya fallecido, Kenneth Tynan, que trabajó algún tiempo como periodista. Una vez fue a entrevistar a Miles Davis al camarín, durante una actuación en Londres en 1965. Miles tenía una reputación por ser especialmente duro con la gente blanca. Entonces Tynan le dice: "Usted sabe, Mr. Davis, pienso que su disco Kind of Blue es realmente grandioso". Y Miles lo mira como queriéndolo matar, y le dice: "¿Pensás que suena bien ahora? ¡Deberías haberlo escuchado entonces!". Porque ese disco había sido hecho una década antes. Lo cual también me hace pensar en mi propia historia con los Rolling Stones: tenías que estar allí. Porque la pintura estaba todavía húmeda cuando estábamos en el estudio. Y por otra parte, cuando estás trabajando con gente, y con algo tan delicado como su talento y su arte, estás usando códigos ¿sabés?

Juanse me habló maravillas del ingeniero que está trabajando con vos actualmente, Timothy Latham.

Sí, es un maravilloso ingeniero norteamericano que he venido usando desde hace tres o cuatro años, con el que también trabajé en el disco de Charly García [Kill Gil]. En los primeros discos de los Ratones trabajé con otro estadounidense que es muy inglés, Steve Rosenthal, pero él ahora es un hombre de familia, tiene un estudio, y no viaja. El me dijo: "Llamá a Timothy, man. Vas a amarlo: él es el único ingeniero que sobrevivió a dos discos con Lou Reed".

Ahora también puede decir que sobrevivió a un disco con Charly García.

Es distinto, pero pienso que Charly García fue fácil comparado con Lou Reed. La única parte incontrolable del disco fue lo que pasó cuando estuvo terminado, no en la grabación. Yo no estuve allí, y no estoy demasiado al tanto, pero sé que hubo problemas con Internet, con EMI y, por supuesto, los problemas personales de Charly que estaban alcanzando su cenit. Pero el trabajo en el estudio, en Nueva York, fue grandioso. Para mí fue un privilegio. Yo sentí que estaba trabajando con la energía de John Lennon.

No son ni un elogio ni una comparación menores los que estás haciendo.

Es así de simple. La gran similitud entre John Lennon y Charly García es que ambos crean muy rápidamente. Saben exactamente lo que hicieron, y no necesitan venir al control [del estudio] para escuchar las tomas completas de voces. En otras palabras, en la matemática del día, ellos hacen su trabajo en el 5 por ciento del tiempo, ¿y qué van a hacer con el otro 95? Ir y ponerse locos. Pero en el estudio, no me perdería esa experiencia por nada del mundo. El tipo entiende la tela, yo sabía que estaba trabajando con un gran pintor. Yo sólo mezclé el disco, pero sé que hice que la grabación fuera mejor, y estoy feliz de haberlo hecho. Y voy a estar más feliz si él se mejora para siempre. Si lo ven, mándenle mi amor.

¿Qué recordás de tus primeras experiencias con los Ratones?

Bueno, yo no estaba bien en esa época. Básicamente, estaba en la misma condición en la que estaba Charly García recientemente. Prácticamente no salía de mi casa en Bogotá, no estaba haciendo mucho que digamos, estaba muy ocupado con mi fucking mente. Creo que la última vez que había trabajado había sido con Bobby Womack en 1983, y él estaba más loco que yo. Pero era un gran artista, aprendí tanto de él. Fue el mismo tipo de experiencia que con Charly; a veces es bueno tener la oportunidad de trabajar con los maestros. Y el respeto, el cariño y la preocupación que los Ratones me demostraron…; yo no sé cuán bueno fui para ellos, pero ellos fueron muy buenos para mí. Cuando los Ratones me llamaron –y me hicieron escuchar los cuatro primeros discos que habían grabado en Del Cielito– comprendí que tenía que tener un tremendo respeto por la invitación. Así que fue muy bueno para mi espíritu y mi autoestima. En ese momento para mí era difícil empezar un trabajo y terminarlo correctamente, y los Ratones me ayudaron a conseguirlo.

Además, los discos que hiciste con ellos en esa época, Fieras lunáticas y Hecho en Memphis, se han convertido en clásicos.

Sí, lo sé. Por eso cuando estuve en noviembre pasado en Buenos Aires y fui al concierto en Obras, ver cómo la gente recibía esos temas y la manera en que han soportado la prueba del tiempo, fue algo maravilloso.

¿Has escuchado alguna nueva música que te llame la atención?

Una banda de Irlanda que se llama The Urges; una de Francia, The Belmondos; me gusta el tema de James Bond, con Jack White. Hay mucho, pero el problema con las bandas que han surgido últimamente es que no tienen tiempo para desarrollarse. Tienen un hit y eso es todo, después es todo trabajo. Y en cierta forma es un poco triste. Sé que hacen plata y todo eso, pero yo pienso que en orden de importancia, es primero la banda, la música, luego el público, los fans, y después el dinero. Te lo explico de esta manera: para el momento en que salió el primer single de los Beatles, "Love Me Do", en octubre de 1962, ellos ya habían hecho la mitad de los shows que hicieron en toda su carrera. Las bandas ya no pueden hacer eso. El problema es… ¿te acordás de la película Basquiat? Este gran artista callejero, en uno de los diálogos hace una de las mejores descripciones de lo que significa hacerse famoso: dice algo así como: "Cuando te volvés famoso, tenés que repetir lo que el hombre blanco quiere. El no quiere que cambies, quiere que te repitas". Y eso es una vergüenza.

Por Claudio Kleiman para http://www.rollingstone.com.ar

CRÓNICA DE UN REGRESO A LAS RAÍCES

NUEVO DISCO “30 AÑOS”

"Después de intentar la reedición del original B.O.V DOMBE, aquel disco grabado hace tres décadas tres, mi debut rabioso en los estudios de grabaciones, decidimos reunirnos en un estudio, los originales, y grabar; fue Beto (Satragni) el que Eligio, en un principio, la lista de canciones, que seria un resumen de temas de Raíces, algo nuevo y nuevas colaboraciones de otros miembros integrantes.

Como corresponde, y por la dinámica de producción y feeling, acudimos a Melopea, y encargamos la existencia de este encuentro (disco) a Nebbia, elegimos dos de mi repertorio con Larrosa, que es uruguayo con raíces, y compadres, en común con Jimmy y Beto,y un clásico de Litto que cantamos entre los tres. A ultimo momento se complico la participación física de Alberto (Bengolea), el guitarrista original, pero la tecnología ya permite, y perfectamente, grabar juntos y a distancia; igual hablamos por teléfono, nos escribimos, y celebramos con risas y música esta reunión de raigambre y candombe : Hace treinta años, Raíces fue la primera agrupación de rock que oriento su sonido , y groove, al candombe de tambores, a la contemporánea rioplatense, a la armonías jazzista y al espíritu rockero : Todo al mismo tiempo. Grabamos casi todo el disco con Juan Carlos Tordo "el Negro" , pero Raúl Cuadro "Campana" llego a tiempo para grabar juntos un track. Fue una grabación entrañable, un reencuentro importante ; todos estábamos y estábamos enteros, sorpresivamente jóvenes, Jimmy es Ebano africano, Beto sigue siendo una usina musical siempre encendido, Melopea fue nuestro refugio donde abrazarnos, tocar juntos, hablar el repertorio, cantarlo, tomar mate (y que bien cebado), incluso también compartir algunos vinos o hierbas medicinales. Terminamos hablando de la la secuencia de las canciones y ahora el disco existe y es un mojón del tiempo y de la música que, para mi, tiene una fuerza simbólica, y verdadera: fue mi primer paso en el rock de verdad, rodeándome de músicos contrastados y virtuosos, respetando una tradición y una modernidad, con exigencia y swing : dentro de lo posible aporte, una vez mas, mis limitadas posibilidades a las Raíces de Jimmy y Beto. Rioplatense! " AC


UN INEDITO DISCO VIRTUAL DE CALAMARO
Efe Eme es un sitio de rock en español que se edita en España. En las últimas semanas ha estado publicando material gratuito de primer nivel, como un show de Ariel Rot y un concierto de Litto Nebbia.
En esta oportunidad, y con motivo de festejar su décimo aniversario, cuelga material inédito del salmón que lleva por titulo “NADA SE PIERDE”
La nota sobre el disco de Calamaro, por Juan Puchades, en Efe Eme, dice “Vale la pena adentrarse en estas rarezas, que muestra una mirada más íntima de un músico que siempre se ha negado a ser, exclusivamente, el cantante dorado que se escucha en la radio y los videoclips.
Discos no muy recomendables para oyentes poco predispuestos a dejarse sorprender.
Así que si eres es de estos últimos, lo mejor es que no te molestes en descargarte Nada se pierde, un disco que recoge ese espíritu maravillosamente libre y que incluye desde temas grabados en directo (o en pruebas de sonido) en 2007 y 2008 con geniales lecturas de “Los mareados” y “Jugar con fuego”, a instrumentales sin fechar como “Jamming with myself vol. 1 y 2″, con Andrés desarrollando su faceta más negra, jazzera y funk. O podemos recordar aquellos directos de 1999, en plena gira junto a Bob Dylan y escudado por Guille Martín y Candy Caramelo, en la interpretación magnética de “I Can´t help falling in love” (¡Sí, Elvis está vivo! Pero, por favor, fíjense en la interpretación vocal: si aquella noche Dylan lo estaba escuchando, igual se le cayeron las pelotas al suelo). O rememorar, de aquel mismo periodo del 98-99, cuando atacaba con frecuencia el “Una noche sin ti” de Burning, aquí en una sentida toma acústica, diferente a las eléctricas que tenemos archivadas en nuestras colecciones de piratas calamarianos.
Como recordando sus raíces en el rock argentino, Nada se pierde también nos permite disfrutar de “Bajan”, tema de Luis Alberto Spinetta que Calamaro borda en esta versión cegadora de 1999, registrada al acabar las sesiones que darían lugar a Honestidad brutal; “Pato trabaja en una carnicería”, de Moris –la única canción de las aquí incluidas editada anteriormente, en el single en edición limitada (¡450 copias!) “Loco”–; y, por último, “Mejor no hablar”, tema de Sumo, el grupo que lideraba el fallecido Luca Prodam.
Andrés, incluso, nos invita a compartir un “Días distintos” grabado en Tablada 25 durante un ensayo, uno de esos momentos en los que los músicos construyen en la intimidad de cuatro paredes las canciones que llevarán al escenario. Por haber, hasta hay acidez sonora, para abrir y cerrar el disco: Primero él solo en Camboya (”Up in the morning”), y al final (”Slave driver”, de Marley según la versión de Taj Mahal) con su banda en una prueba de sonido. Una golosina para disfrutar tranquilamente, para saborearla y ampliar la mirada.”
La nota completa sobre el disco de Calamaro, por Juan Puchades, en Efe Eme.
Para descargar “Nada se pierde”, el disco virtual de Calamaro, copia este link en tu navegador:
http://rapidshare.com/files/191215696/andr_s_calamaro-nada_se_pierdeC.zip
o desde la pagina http://www.efeeme.com

RUMORES INDICAN QUE CIRO DEJA A77AQUE
Oficialmente el grupo está de vacaciones, no tiene fechas y en marzo grabaría su nuevo disco, pero el cantante tiene ganas de parar por un par de años.
¿Ciro Pertusi se va de Attaque 77? El rumor apareció en el foro de la página oficial de la banda, www.soydea77aque.com Allí se puede leer un post en el que se habla de una supuesta discusión entre el frontman y el guitarrista Mariano Martínez, por la grabación de su nuevo disco, sucesor de Karmagedon (2007)
Lo cierto es que oficialmente la banda está de vacaciones hasta marzo, cuando entraría a registrar su nueva placa. No hay shows previstos por el momento (no estarán por ejemplo en la grilla del Cosquin Rock 2009, festival que los tuvo como animadores desde su primera edición) y, por contrato, el grupo le debe a Sony - BMG dos álbumes más de estudio. En caso de que Ciro concrete su alejamiento de la banda –un deseo de parar por un tiempo que manifestó varias veces en privado-, ésta podría seguir trabajando y grabando, repitiendo un caso similar a lo que ocurrió cuando el Bahiano -cantante y líder- dejó Los Pericos. En el entorno del grupo, nadie confirma ni desmiente nada oficialmente, por lo que el tiempo dirá cuanto de verdad tuvo este, hasta el momento, rumor de temporada que cobró forma en algunas presentaciones del grupo hacia fin de año. Fuente : Rollingstonela.com

ALMAFUERTE TOCARÁ CON MOTORHEAD
Será el 10 de abril en Buenos Aires. Los fanáticos del heavy metal estarán de parabienes con la confirmación del recital que dará en Buenos Aires la legendaria banda Motörhead, que compartirá escenario con la agrupación nacional más importante del género, Almafuerte.
Fundado en 1975 por Lemmy Kilmister, Motörhead es uno de los pocos grupos de rock pesado que consiguió trascender las fronteras y llegar a las radios de todo el mundo, gracias a temas como "Louie Louie", "Overkill" y "Bomber".
Tras más de tres décadas casi sin interrupciones tocando alrededor del mundo, actualmente el power trío inglés mantiene en su formación a su fundador, Lemmy Kilmister, junto al guitarrista Phil Campbell y Mikkey Dee.
Ahora, en el marco de su nueva gira mundial, el conjunto llegará a Buenos Aires para tocar el viernes 10 de abril en el Estadio Cubierto Malvinas Argentinas, en Gutenberg 350 de la Ciudad de Buenos Aires.
Esa misma noche tocará con Almafuerte, la banda insignia del polémico Ricardo Iorio, que tiene experiencia en presentarse junto a leyendas del metal tras compartir escenario con Metallica y Megadeth.

JUANSE LE PIDE PERDÓN AL INDIO SOLARI
El Ratón Paranoico habla sobre la actualidad del rock argentino, y se refiere al ex frontman de los Redonditos de Ricota.
"Para mí, el futuro del rock & roll es el Toti Iglesias (ex Jóvenes Pordioseros, actual Hijos del Oeste). Le costó un huevo llegar adonde está. Y te hizo un tema que es, para mí, lo más grosso [canta "No me arrepiento"]. Es el mejor, no me queda la menor duda".
Juan Sebastián Gutierrez, alias Juanse, líder de los Ratones Paranoicos desde hace 25 años, examinaba frente a Claudio Kleiman la actualidad de la Patria Stone, subgénero del rock local que originó junto a su grupo. Y, desde ese lugar, el análisis viró hacia el estado de la música en la Argentina, con una sorprendente disculpa: al Indio Solari, destinatario directo de "Ya morí", hit de los Ratones inspirado (con una maldad declarada) en la figura del frontman de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
"El Toti es una generación nueva de rock & roll, que está dentro de algo que no transó, pero que no tuvo tanto acceso a la calidad para iniciarse como tuvimos nosotros, y gracias a eso pudimos acceder a lo que entendemos. Entonces valoremos también a los que no tuvieron esos elementos, y que bastante lejos llegaron. Pero nosotros, que nos conocemos desde cuando no existía todo este mecanismo siniestro de divulgación de la violencia, de la falta de valoración por la vida, que nunca en la historia ocurrió, somos la resistencia a eso. Y ahí no puede haber diferencias entre un Indio Solari y un Juanse o entre un Charly y un Spinetta o entre un Litto Nebbia… ahora tenemos que tirar todos para el mismo lado. Después, una vez que está todo resuelto, ahí sí, nos sentamos y: "Che, loco, te pido disculpas públicamente por haberte compuesto un tema [«Ya morí»], yo debido a mi corta edad desconocía por completo lo que podía llegar a significar, y te aprecio y te valoro igual que a todos los grandes músicos". Porque yo tengo una tranquilidad en la conciencia, vi dos shows de los Redonditos, pero no cuando los vieron todos: uno en La Plata en el 81 y el otro en el 82. A mí no me contó nada nadie, yo fui y estuve ahí. Entonces siento respeto por eso; por lo que no siento respeto es por los que viven sobándole el culo a los que creen que tienen poder. Entonces, aunque sea un adversario, lo respeto mucho más que a muchos que aparentemente quieren ser amigos míos.
Ustedes compartían con los Redondos el mismo sello y el estudio. ¿Había algún tipo de rivalidad en esa época?
Mirá, puede ser, pero yo tengo tanto respeto que de verdad no me importa, aunque me muestres un video del Indio diciendo cualquier cosa de mí, yo lo escuché y sé que es un aporte. Gracias a él esta sociedad musical sobrevive, hay que agradecérselo. Al Indio Solari no hay que lamerle el orto, hay que agradecerle realmente lo que le brindó a la cultura de nuestro país. Me guste o no me guste, si no hubiese sido por él, vos y yo no estaríamos acá, y es así y listo. Por Claudio Kleiman

LOS 25 AÑOS DEL HARDCORE PUNK ARGENTINO
Un documental gratuito de libre descarga muestra el crecimiento del género, desde principios de los ’80s hasta hoy.
“Hardcore Punk, 25 años” fue dirigido por Rodrigo Ivañez y Tomás Makaji. Si bien está previsto ser editado próximamente en DVD, por ahora se puede descargar gratuitamente desde éste link. http://www.bahardcorepunk.com.ar
Entre los entrevistados figuran Pil (Los Violadores), Gamexane (Los Laxantes, Todos Tus Muertos), Wallas (Massacre), Cristian Aldana (El Otro Yo), Chuchu (Comando Suicida), Marcelo Pocavida (Barajas, Cadáveres), Mosca (2 minutos), Yasser (Shaila), Moncho (Minoría Activa), Pidl (E.D.O.), Hernán Valente (Cadena Perpetua) y Chari (Loquero), entre otros.
No es una simple cronología de hechos, sino que plasma también una ideología que acompaña al estilo musical a través de la década de los ‘80 y ‘90 y que llega hasta nuestros días.
Desde la primera camada de bandas como Los Testiculos, Los Violadores, Los Baraja y Los Laxantes a principios de los 80, y bandas como Attaque 77, Todos Tus Muertos, Masacre Palestina, Cadaveres de Niños ó Restos Fosiles, a finales de esa decada, llegamos a reconocer la fuerza del Buenos Aires Hardcore con bandas como EDO, No Demuestra Interes, D.A.J., Minoria Activa, B.O.D., entre otras, y revelando una segunda camada de grupos punk como Cadena Perpetua, Dos Minutos, Gatos Sucios, Flema, durante el transcurso de los ‘90.


PITY ALVAREZ: VACACIONES PERMANENTES

Temor a la vida eterna. Pity no quiere padecer la maldición del vampiro de “Crepúsculo”: “Le tengo miedo a no morir nunca. La muerte es crisis, revolución, acción, cambio y evolución”, sostiene.

Entrevista: Germán Arrascaeta, para La Voz del Interior

Desde que ofreció un show caótico en Mar del Plata, el destino del grupo bonaerense Intoxicados es más que incierto. Lo mismo pasa con el porvenir de su líder, Christian “Pity” Álvarez, un rocker de vida al borde que se ha vuelto inhallable para los productores contratantes y con iniciativas artísticas de las que todo el mundo desconfía. Por ejemplo, no se sabe con qué banda afrontará Intoxicados su show en la apertura de Cosquín Rock, dada la diáspora de tres de sus músicos.

Aun cuando se supone que Álvarez vive atribulado por sus adicciones, se rumorea que firmó un contrato con una productora porteña para pautar el regreso de Viejas Locas, banda fundamental del rock suburbano de fines del siglo pasado.

Demasiados rumores y pocas certezas alentaron el llamado al siempre esquivo celular de “Pity”. Pero cada tanto atiende. Y cuando eso pasa, el líder “intoxicado” es de lo más gentil y honesto. “Lo de Viejas Locas no se habló nunca. Eso, por ahora, se lo imagina la gente. Simplemente, nos encontramos con Fachi (el bajista Fabián Crea) y pintó buena onda. Vino a tocar a Mar del Plata, la gente nos vio juntos y listo. Por ahora se lo están imaginando. Nunca dije nada. Ni firmé nada. Lo único, hubo buena onda con los chicos. Cosa que hacía mucho que no pasaba”, asegura. Y cuando se le pregunta si la formación se reunirá en Cosquín Rock, aunque sea informalmente, dispara un “No, ni a palos”.

Sobre cómo perfila su participación en el evento serrano con Intoxicados, expresa: “Algunos de los músicos de Intoxicados se bajaron del proyecto. Y en este momento estaba pensando a quién llevar. Necesito un tecladista y un bajista. ¿Violero? No, violero no”.

Media traición

Es sabido que “Pity” vivió el año pasado en Córdoba, donde encontró un terreno fértil para moderar y bajarse de la alta exigencia (y exposición) que su grupo le proponía. Aquí formó una banda paralela con las chicas de Lucila Cueva (Inconscientes), hizo migas con el percusionista Bam Bam Miranda (le producirá el disco debut de Guarango) y se paseó por las calles de Alta Córdoba como un vecino más, sin preocuparle demasiado la defensa de El exilio de las especies (Thend), último disco de Intoxicados.

De vuelta en Buenos Aires, desecha la posibilidad de pedirles a las Lucila que formen Intoxicados en Cosquín (”ahora estamos muy lejos y hay que ponerse a ensayar. Ahí está el drama”) y blanquea qué tanto lo afectó la partida de sus socios. “No me lo esperaba –confiesa–, menos de la forma en que se dio. Podrían haber esperado a que termináramos estos recitales. Pero cada uno hace lo que quiere. Cada cosa que hagas, la gente la califica de una forma. Para mí, lo que hicieron fue medio traicionero”.

–Pero a la hora de la autocrítica, ¿no te dispersaste un poco?

–Hice todo porque lo necesitaba. Necesitaba vacaciones de Intoxicados. Y sigo necesitándolas. Por eso mismo vamos a parar un poco. Nos vamos a tomar un buen descanso. Un descanso de unos meses hasta que… No sé… Quiero que Intoxicados sea una banda mejor, que me llene bien. Si no lo logro, no me interesa mantener al grupo.

–De Guarango sos el productor. ¿En qué consiste tu tarea? ¿En poner plata o asesorar creativamente?

–Lo estoy haciendo ejecutiva y artísticamente. Para mí es un placer que Bam Bam, un chabón que recontra admiro, me haya invitado a producirle un disco. Está bueno que haya en mí algo como para darme esa responsabilidad. No le arruinaría el disco a nadie… Sólo lo haría con el mío, y sería involuntario. Hacerle un disco a Bam Bam no es nada fácil. La música de Guarango es un jazz afroperuano, latin jazz, con raíces africanas, algo de ritmos cubanos.

–No es lo tuyo, evidentemente.

–No es mi música, pero no por eso estoy inhibido de aportar ideas. Viéndolo de afuera me puedo dar cuenta de lo groso que es Toño (González, bongó, cajón y voz) y el timbalero (John Requena). Son músicos de la rep… madre. No sé qué vio en mí como para darme esta responsabilidad. También lo hago porque me gusta. No haría este trabajo con algo que no me aporte. No lo hago por dinero. Guarango te abre la cabeza. Son los Funky Torinos cordobeses. Ustedes tienen suerte de tener un grupo así. Hacen esa música que yo llamo “Martini con hielo”. Ideal para revolver el hielito con el dedo. Y si alguien te interrumpe mientras escuchás, le decís “¡¡¡callate!!!”.

–Christian, la internación de Charly, la muerte de Sokol… ¿No las interpretás como señales? ¿Cómo estás con tus adicciones?

–La verdad es que tengo que hacer un cambio. Quiero probar otras cosas. No quiero comer azúcar, tengo que parar con la mayonesa. Si no le pongo mayonesa a la comida, no como. Con las adicciones me pasa lo mismo. Las asocio mucho con la mayonesa. Los estimulantes son la mayonesa de la vida. La vida es el churrasco. Y la idea es “comete la carne primero, y si querés ponele mayonesa. Pero no te comas la mayonesa sola”.

–El exceso te puede llevar a la muerte. ¿Le tenés miedo?

–Le tengo miedo a la vida eterna. Le tengo miedo a no morir. La muerte es cambio, revolución, crisis. Después de una crisis, hay una revolución, luego acción, y eso produce cambios que redundan en evolución. El ciclo sería así: la muerte es crisis, revolución, acción, cambio y evolución. Pasás de grado cuando te morís. Le digo a la gente que se lo tomé así, y que no llore a sus muertos porque ellos deben estar haciéndolo por nosotros. Cumplieron con la materia planeta Tierra. Y están pasando de grado.


LA OTRA VERDAD SOBRE INTOXICADOS
Jorge Rossi y Adrián Burbujas Pérez, ex bajista y tecladista de la banda del Pity, aseguran que las diferencias con Alvarez fueron musicales, económicas y personales.
En una nota titulada “DesIntoxicados” que publica el No de Página/12, el periodista Roque Casciero les pregunta directamente por las razones de la disolución de la banda. “Veía que la cosa ya no iba - cuenta Jorge-. Hacía dos años que Pity no venía a mi casa, ni yo iba a la suya, por ahí me enteraba de que había tocado en Córdoba con otra banda… Y en un momento me enteré de que Pity iba a volver con Viejas Locas. Le pregunté si él estaba enojado porque yo había armado Manto y me contestó que no, pero que tendría que haber avisado. El tema es que empezaron las faltas de respeto totales hacia nosotros, subestimaciones, ver que él estaba hecho bolsa y algunos le hacían bandera de que estuviera así… El lunes anterior al show en Mar del Plata se pudrió mal, hubo peleas serias”.
Textual:
–En Mar del Plata, Pity habló de traición…
Jorge: –¿Quién habla de traición? La mafia. Yo soy músico, no mafioso. Cuando hablé con él por teléfono me dijo que no tocar era una traición y le contesté que no podía decirme eso cuando sólo lo veía arriba de un escenario, mientras que antes nos juntábamos hasta para hacer las escenografías.
–Por otra parte, ustedes se enteraron de la vuelta de Viejas Locas por televisión.
Jorge:–Exactamente eso es lo que le dije, también. No sé, Pity está mal.
–¿Volverían a tocar con Pity?
Jorge: –Nunca digo que no, pero él tendría que estar muy bien. Tendría que ser el Cristian que venía a mi casa a charlar, porque como está ahora no podríamos hacer música. Y a nosotros nos interesa exactamente eso; nuestra única arma son las canciones.
Rossi y Pérez están embalados con Manto, el nuevo proyecto del cual también forman parte María Eva Alvistur, Fernando Samalea y Carlos García López. Tienen cinco temas grabados (que se pueden escuchar en su MySpace) y un disco listo para ser editado.

CHARLY GARCIA Y SU VUELTA A CASA
Por estos días, la estrella máxima del rock argentino, Charly García, regresará a su hogar y continuará con la grabación de su nuevo disco. Además grabó con Mercedes Sosa.
Según declaraciones que Ramón "Palito" Ortega ofreció este fin de semana, Charly García entraría en una fase de su recuperación en la cual podría regresar a su hogar. Así, la estrella máxima del rock argentino estaría recibiendo el alta médica por estos días. Pero, las novedades en torno al bigote bicolor no se terminan acá. El ex gobernador de Tucumán también deslizó que el disco que está grabando Charly tendría seis canciones ya terminadas y se encuentra más que encaminado.
Grabado en Mi Negrita, la quinta/estudio propiedad de Ortega, el sucesor del inédito Kill Gil será publicado antes de fin año y coincidirá con el regreso de García a los escenarios. Además de trabajar en su álbum solista, Charly grabó una canción junto a Mercedes Sosa que irá a parar a un disco de duetos de La Negra. Con todas estas actividades, la vida del músico se está reconstruyendo fuera del círculo de drogas y alcohol. De hecho, el pasado 22 de enero, fue visto de muy buen humor y con 10 kilos más de peso en el recital que ofreció Elton John en el estadio de Boca Jrs.
Siguiendo con las buenas nuevas que aparecen en torno a su figura, el jueves 5 en la sala 13 del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) se estreno la muestra El Que El Mundo Se Olvidó, realizada en base a trabajos del artista plástico Gustavo Masó, un personaje muy cercano a García.

06 enero 2009

JUAN CARLOS KREIMER ES ROCK DAK


ENTREVISTA AL ESCRITOR Y PERIODISTA JUAN CARLOS KREIMER

“La generación beatnik me enseñó otro tipo de rebeldía”

Por Silvina Friera – Para Pagina 12

Fue pionero del periodismo de rock en la Argentina, portavoz de los hippies, testigo del estallido punk, fundador de una revista new age. Y acaba de publicar la novela Todos lo sabíamos, donde arremete contra la hipocresía, transmitida de generación en generación.

El pionero del periodismo de rock en la Argentina y portavoz de los hippies en los años ’60, el náufrago que llegó justo a tiempo al “carnaval” londinense del punk en los ’70, que tocó el bajo y desafinó más de lo que cantó en un dúo llamado Desastre, en medio de tantas crestas, gritos y escupidas, el hombre que optó por la “higiénica” y en los ’80 regresó al país para fundar la revista new age Uno mismo fue un precoz escritor pirómano que tiró al incinerador su primera novela, Con la soga al cuello, escrita a los 19 años, cuando estaba por publicarla. Le pareció demasiado endeble al compararla con los textos de Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Miguel Briante y Humberto Costantini. Juan Carlos Kreimer se puede jactar de que siempre se animó a ser él mismo. Pero durante años, casi cuarenta, el escritor que había en él hibernó. Salió de ese prolongado letargo cuando en las vacaciones de 2002 a su familia se le ocurrió jugar a un juego que, “en un año en que se iba todo al carajo”, tenía mucho de ajuste de cuentas. Cada uno debía decirle al otro qué tenía que hacer en medio de esa hecatombe. Mujer e hijos, en un tribunal improvisado en la arena, sentenciaron por unanimidad: “Dejate de joder con los ensayos y escribí en serio”.

Más que una sugerencia, la frase tenía el tono filoso de una amenaza. Lo intentó, pero su escritura estaba encorsetada por sus yeites periodísticos. Como no quería que la frustración minara el entusiasmo, se dio cuenta de que necesitaba deconstruir sus conocimientos y empezar de cero. Pidió ayuda y la encontró en los talleres literarios de Guillermo Saccomanno y Juan Forn, donde pudo soltarse y animarse. Todos lo sabíamos (Ediciones de la Flor) fue la primera novela que escribió, pero por esas vueltas que tiene el destino editorial es la segunda que publica.

Todos lo sabíamos tiene la forma de un diario que el protagonista, Pedro Miller, alias Piti, comienza a escribir el martes 2 de enero de 2000 después de enterrar a quien creía que fue su tío, pero era su padre. Piti oscila entre la desesperación y la amnesia, la rabia y la vergüenza. No es fácil que a esa altura de su vida le digan que “todo lo que vivió fue falso”. El diario transita del presente al pasado de una familia judía antiperonista que comienza a enriquecerse en los años ’50 y accede a vestirse en Gath & Chaves, se compra una heladera Siam y un combinado RCA, entre otros objetos que apuntalan ese vertiginoso ascenso social, cuyo bautismo se completará con el soñado viaje a Norteamérica y la mudanza de Castelar al barrio de Belgrano. Durante el peronismo, no era conveniente que los nuevos ricos mostraran en público lo ganado (mucho dinero era entonces sinónimo de algo sospechoso); eso sólo lo podían hacer “los ricos de antes”. Pero con el golpe de 1955, los ahorros de las familias judías salen a la luz. Ya no necesitan disimularlos.

Piti tiene una hermana mayor, Cinthia, que pronto rechaza la hipocresía familiar. Ella es la única que renuncia a ser como sus padres, comienza a vincularse con el Partido Comunista (“fui comunista antes de saber qué era eso”, dice) hasta que llega al ERP y cae en julio de 1977 en la ruta 205, en las cercanías de Ezeiza. Desde entonces está desaparecida. Para completar detalles del cuadro familiar, la madre de Piti se psicoanaliza para sacarse la sensación de tristeza, o para purgar la culpa por un secreto que se revelará al final de la novela, pero su terapia no prospera y hasta considera tomar clases de ikebana. “Cinthia tirando bombas y yo jugando con flores, ¡qué vergüenza!”, admite la madre. Piti, un tanto desorientado, rumbeará a comienzos de los ’70 hacia París, ciudad a la que llega “más por irme que por venir”, conocerá a Catherine, “la futura madre” de sus hijos, volverá a Buenos Aires y trabajará en la agencia de noticias Télam, apenas un año antes del comienzo de la dictadura militar. Kreimer, que vive en Las Cañitas, llega al bar de Palermo en bicicleta y cuenta que para distancias mayores tiene otra bici a la que le colocó un motor para aliviar el tema del pedaleo constante. Ahora que se anima a imaginar personajes y bucear en su mundo subjetivo, puede hablar de todas las problemáticas que a lo largo de su vida truncaron su narrativa. “Tenía vergüenza de mostrar lo que escribía, no estaba seguro de los temas que elegía y temía que si los personajes se parecían demasiado a los seres reales que conocía después alguno me reprochara: ‘Cómo te atrevés a decir eso de mí’. Había muchos elementos que me impedían imaginar. En el nivel del lenguaje venía condicionado por una prosa muy periodística”, confiesa el escritor en la entrevista con Página/12.

–En su novela nada es lo que parece en esa familia: el padre no es abogado, el tío es el verdadero padre del protagonista, y al final de la novela hay otra sorpresa más vinculada con la simulación y las apariencias. ¿Por qué cree que en las familias pasa que “si uno tira de cualquier hilo, todo se cae”?

–En muchas familias de otras épocas había cosas que no se decían, que no se hablaban, que se mantenían en secreto. A partir de ahí se iban construyendo situaciones que en lo formal parecían ser de una manera, pero en verdad eran de otra. Había dobles, triples y cuádruples vidas, pactos de silencio, complicidades, engaños. Y fundamentalmente un autoengaño. Lo que me interesaba era contar una cadena de repeticiones compulsivas, cómo se engaña de una generación a la otra y qué se aprende entre generaciones. En Todos lo sabíamos aparece el tema de no creernos nuestros propios relatos, en ver cómo nos autoengañamos, en lo que pensamos y en lo que decimos. En esta novela, todos los personajes son hipócritas y se autoengañan por miedo o por comodidad.

–El protagonista dice que sólo sabe lo que no quiere y que en eso es “bien camusiano”. ¿Ese ser camusiano está asociado a una etapa de su vida?

–Sí, claro. Después de mi adolescencia, si bien adhería a cierta izquierda, no tenía los cojones para la militancia y tuve mucho miedo de entrar en un mundo de violencia. Por saber inglés, fui muy influido por la generación beatnik, que me mostró que había otro tipo de rebeldía, además de la rebeldía contra el sistema. Yo sabía lo que no quería, pero no sabía bien qué hacer y eso era muy camusiano. Tuve la suerte de vincularme con escritores más grandes, que me ayudaron mucho y me metieron en el periodismo, que encauzó mi vida pero dejó de lado al novelista. El hecho de que tuviera que trabajar y ganarme la vida hizo que entrara a la editorial Abril como redactor. En el año ’74 me fui de la Argentina, no por que alguien me hubiera dicho “flaco, rajate”, sino porque veía la que se venía. Toda mi generación estaba muy involucrada, pero yo no quería involucrarme tanto porque sabía que iba al muere.

–¿El ambiente en que usted se crió es parecido al de la novela?

–Sí, me movía en un ambiente de gente próspera. Mi familia era políticamente contrera, antiperonista, pero culturalmente de izquierda.

–¿Cómo se llevaba con el peronismo?

–Afectivamente muy bien, pero intelectualmente muy mal. Yo entendía muy bien el sentimiento del peronismo. A veces veía que mi papá maltrataba a un obrero que venía a trabajar a casa y eso me molestaba mucho. Pero en aquel momento no podíamos rebelarnos porque los chicos no teníamos la voz que tienen hoy nuestros hijos. Los padres te decían “callate” y lo único que te quedaba era la obediencia.

–Una de las escenas más conmovedoras de la novela, que demuestra ese afecto por el peronismo, es la descripción del momento de la muerte de Evita, cuando el protagonista recuerda el aullido de los perros como un llanto abierto.

–Toda mi generación recuerda el momento en que se anunció que a las 20.25 Eva Perón pasó a la inmortalidad, pero yo recuerdo su muerte por el ladrido de los perros. Cuando era chico, para escaparme del mundo opresivo de mis padres, agarraba la bicicleta y me iba a cirujear. Me metía por lugares donde no había casas y veía otro mundo; que de alguna manera después podría ser lo que fue para mí la calle Corrientes con “los mufados”, el grupo de amigos escritores que encontré en la revista Eco contemporáneo, Antonio Dal Masetto, Jorge Di Paola y Miguel Grinberg, entre otros. Ellos vivían en el baldío de la cultura porque la cultura era la gente de la revista El escarabajo de oro, más comprometida y sartreana. Aunque estaba con los escritores de Eco contemporáneo, los cuentos de Abelardo Castillo de Las otras puertas o la obra de teatro Israfel me abrieron la cabeza, así que no puedo decir que Castillo era mi enemigo como pudo haberlo sido Jorge Asís. Después tuve la suerte de ser acogido por la gente que se nucleaba en torno de la editorial Jorge Alvarez, Pirí Lugones, Chiquita Constela y Pajarito García Lupo. Entré a trabajar a la editorial a los 19. Hacía los mandados y corregía los libros, las crónicas. Me pagaban cuando podían, pero estaba contento porque estaba en la cosa. Ahí aprendí lo que había y no había que hacer.

Piti es un personaje incómodo para los años ’70, donde la épica del compromiso militante se imponía. Más que un escéptico es un hombre que no cree en nada. Quizá comparta con Kreimer su condición de outsider, de extranjero. “Mi personaje más escéptico está en la novela que se me perdió y que había escrito en Londres, Señor de ninguna parte, que contaba la vida de un argentino que se había ido en 1973 descreído de su generación, de los cambios políticos, de que hubiera una salida desde afuera hacia adentro. Más bien creía que la única manera de salir era a través de las revoluciones individuales. La novela era muy escéptica y dura. La leyó una editora española en 1976 y me dijo que la guardara, que era terrible, ni ella la había terminado de leer, que el día que me hiciera famoso seguro que me le iban a pedir.”

–Quizás hoy esa novela sea más digerible...

–Es que la realidad me pasó por encima. Muchas cosas que se postulaban entonces como descabelladas hoy son cotidianas. Cuando lancé el primer número de Uno mismo puse en la tapa a un tipo en bicicleta. ¿Sabés qué me decían en 1983? Que andar en bici era de pobre, que eso era de obrero, que nadie andaba en bicicleta. Yo puse esa foto en la tapa no porque previera que después todos andarían en bici; la puse por cábala porque una chica me había dicho que para que una revista tuviera éxito tenía que tener en la tapa una bicicleta (risas).

Desastre en Londres

En 1975 Kreimer llegó a Londres sin papeles y sin un mango. Como tenía un amigo actor, le ofreció trabajar de acomodador en un teatro. “Entraba todos los días de seis de la tarde a doce de la noche y tenía tiempo libre entre las siete hasta que terminaba la obra. Entonces escribía, caminaba y yiraba de un lado a otro. Yo nunca me pinché, pero había chicos que se pinchaban; el ambiente de los músicos era de un patetismo terrible. Yo había visto crecer a una generación de rockeros en la Argentina y vi cómo después el sistema los tragaba y los aniquilaba. Por eso no me creí lo del punk, y aunque trataba de explicarles, no me daban bolilla porque yo era muy viejo, tenía más de 30 y ellos 20”, subraya Kreimer. “El hecho de haber sido extranjero me permitió comprometerme mucho más de lo que me había comprometido en la Argentina porque ahí nadie me conocía. Una vez me afeité la cabeza, hoy es lo más común, pero en aquel momento tenía una melena muy hippie. Me había dado cuenta de que con mi melena y mi gamulán parecía un tipo de otro planeta en medio de los punks y las crestas”, bromea el autor de Punk, la muerte joven, publicado en 1977.

–¿Afeitarse la cabeza fue lo más loco que hizo en Londres?

–Nooo, lo más loco que hice fue subirme a un escenario y animarme a tocar con otro periodista argentino, Daniel Almeida. Eramos tan caras rotas que un día dijimos: “Si estos pibes pueden tocar, por qué no nosotros”. Hicimos un grupo que se llamaba Desastre, y yo que canto pésimamente, que no tengo oído, que no sé tocar, compré en un mercado un bajo por doce libras y cantamos en un bar. Y fuimos escupidos como correspondía (risas).

–¿Qué cantaban?

–Nuestras crónicas traducidas al inglés. No las cantábamos, las gritábamos. Nadie entendía nada ni le importaba lo que estábamos diciendo. Lo más loco fue haberme animado a ser yo mismo.

–Qué periplo vital el suyo... incipiente escritor pirómano y hippie en los ’60, punk en los ’70, precursor del discurso new age en los ’80, empresario editorial en los ’90 con Longseller...

–Yo no fui hippie, fui portavoz de los hippies en los ‘60, que no es lo mismo, porque escribía sobre ese tema cuando nadie lo hacía. Pero tenía mi sueldo en la editorial Abril y mi departamento. Yo podría haber sido el padre de Mafalda (risas). En los ’70 era un náufrago más que un punk. Después de Londres quise limpiarme, estaba en la higiénica. Volví a Buenos Aires el 2 de abril de 1982, el día que tomamos las Malvinas. ¡Me equivoqué de barco, entré en el Titanic! Y tuve que quedarme hasta fin de año haciendo huevo porque me daba vergüenza escribir sobre salud y lanzar la revista Uno mismo. ¿Quién iba a leer sobre comer sano cuando el país estaba en guerra?

30 diciembre 2008

EL PRIMER REPORTAJE EXCLUSIVO DE CHARLY

“Si no fuera por Palito me estaría cortando las venas”

Así de contundente y agradecido suena Charly García en la nota que publica la revista Newsweek, luego de una entrevista exclusiva con el músico, la primera desde su última crisis.
Charly le confesó al periodista Alex Milberg que aumentó 10 kilos (”a base de asados, torta y helados”), que está mejorando la flexibilidad de sus dedos para tocar la guitarra y el bajo y que ya está pensando en cómo será su próximo recital. Pero no quiere apurarse.
También recuerda los peores momentos de su internación (”lo más desagradable es que te aten a la cama”) y tiene la lucidez habitual para entender cómo se mueven algunas cosas a su alrededor (”yo veía en la televisión que estaba muerto y me sentía más vivo que nunca”).
A continuación, la nota completa de Alex Milberg, para la revista Newsweek.

Charly (en) vivo

Mientras los amigos lo esperan en el quincho, Charly García pasea por el sendero que lleva a la capilla de la familia Ortega. Es un camino de piedras rodeado de robles y eucaliptus, ideal para una peregrinación. Y aunque García no viene de rezar, la imagen igual es milagrosa. Con pantaloncito corto y zapatillas sin cordones, el máximo símbolo del rock nacional que hace seis meses demolió un hotel en Mendoza, padeció dos internaciones psiquiátricas y otra por una neumonía, apura el paso a pedido de su personal trainner. Tito lo ayuda con una rutina de ejercicios físicos que incluyen caminatas por el campo y elongaciones en la pileta.
El objetivo es desentumecer los músculos anestesiados por los medicamentos que le dieron para combatir la abstinencia. “Primero te desintoxican y ahora me estoy desintoxicando de la intoxicación y es más difícil, porque te deja lento, te deja gordo, te deja tonto”, dice García, sentado en un sillón blanco en el living del campo que Ramón Ortega tiene en Luján y donde Charly vive desde hace dos meses supervisado por una jueza, un psiquiatra, enfermeras y asistentes terapéuticos.
Es verdad que aumentó diez kilos a base de asados, torta y helados. También es cierto que mejora cada semana la flexibilidad de sus extremidades para puntear la guitarra y el bajo (por ahora canta y toca el piano). Pero lo que es evidente es que García, lejos de “quedar tonto”, conserva su particular lucidez. En la primera entrevista que concede desde su internación del 11 de junio, Carlos García Moreno repasó con Newsweek esta nueva etapa de su vida. Extractos:

- Newsweek: ¿Cómo está?

- García: Siento que tuve suerte de encontrar a Palito y a un montón de gente que realmente se preocupó por mí. Sin ningún un interés, hicieron como una coalición y ahora es un situación privilegiada estar acá.

- ¿Cómo vive la recuperación?

- Es muy rara esta industria de la recuperación. Tiene muchas fallas y el que sufre realmente es el paciente. Yo la pasé muy mal. A veces los tratamientos, si es que existen, encierran a veinte personas, para darle pastillas y sedarlos. Y eso te va reduciendo a una planta.

- ¿Qué fue lo más difícil?

- Las internaciones. No tendrían que existir estos lugares, siento mucho por los que todavía están ahí. Lo peor yo ya me lo banqué. Se pasaron meses evaluando si era neurótico, esquizofrénico, psicótico, personalidad dual o qué se yo. Y cada grupo de médicos me daba o me sacaba pastillas. Y me hicieron muy mal…

- ¿Qué piensa cuando revive estos últimos seis meses?

- Después de todo lo que paso, toda la locura, las internaciones, la neumonía, pienso que podría estar en una granja haciendo zanjas. Si Palito no aparecía, yo la estaría pasando muy mal, me estaría cortando las venas, qué se yo.

- ¿Con qué sufrió más?

- Lo más desagradable es que te aten. Que te aten a la cama.

- ¿A qué le tenía más miedo?

- Lo que más miedo me daba, era quedar un poco lisiado del corazón de sufrir tanto. Hay momentos en que la angustia aprieta y estas ahí y no te queda otra que aguantar. Hay que tener aguante. Eso me va hacer bien. Después de estar seis meses casi sin hacer nada, el cuerpo, los músculos y los dedos hay que moverlos de nuevo. Hay que tener paciencia y todas esas cosas.

- Ahora, en perspectiva, de todos los obstáculos que tuvo en su vida, ¿cuál fue el más difícil de superar?

- La muerte de mi papá y de mi hermano Enrique. Ese fue un gran obstáculo. A veces veo la diferencia que había entre el accionar de mi papá y del mundo. Era una buena persona, educada, inteligente y no era vendida.

-¿Pensó mucho en su padre durante las peores noches de encierro y de crisis?

- Sí, siempre pienso en él, lo quería mucho. Y cada vez que quiero suicidarme, fumo mucho. Es un chiste. (Su padre murió de un enfisema pulmonar, Charly hoy fuma entre cincuenta y sesenta mentolados diarios y pese a la preocupación de sus amigos, los últimos estudios mostraron que sus pulmones están limpios).

- ¿Qué recuerda especialmente de su padre?

- Me acuerdo de su estoicismo, que le pasen cosas y bancar y hacer que no parezca nada.

- ¿Y de su hijo Migue? ¿Tiene ganas de verlo?

- (Pausa de veinte segundos). No, está bien…por ahí nos vemos pronto.

- ¿Que tiene de diferente esta crisis, esta caída a otras que sufrió?

- Que esta vez alguien se hizo cargo. No es común. Y tampoco éramos tan, tan grandes amigos con Palito como para poder decir algo. Pero cuando tuve algún problema vine para acá, volví a la clínica y volví para acá, donde me siento en mi casa, la paso bomba. Y bueno, en algún momento dirán: “ya está, podés hacer lo que quieras”.

- ¿Cómo imagina ese día?

- Y… lo que yo llamaría normal.

- ¿Cómo es la vida normal de Charly García?

- Es muy diferente. Si veinte o treinta años vivís de una manera… Y ahora esto, que tiene lo suyo también. El cambio que se ve es muy grande, es lo que se ve: en lugar de una pared, veo árboles.

- ¿Qué prefiere?

- Me gusta la combinación de los dos paisajes. Los loros, la pileta, el parque gigante, el estudio que es super hi tech, o incluso este ambiente blanco y moderno. Además hay un microclima especial, mucha paz, en serio. Este es un lugar donde a uno le gustaría estar todo el día de visita.

En el último reportaje antes de su crisis a la revista Rolling Stone, Charly estaba furioso y dark, acuartelado dentro de su departamento en Barrio Norte, con el teléfono cortado por falta de pago y al borde del caos. “Vivía encerrado en su habitación”, recuerda la música Marianela Pelzmajer, ex pareja de Charly, de quien se había alejado en el 2005. “Ahora está mucho mejor, caminamos, charlamos en las comidas”, dice. El reencuentro se dio ni bien Charly la invitó a su cumpleaños 57, el 23 de octubre. Hoy ella lo acompaña cuatro o cinco días a la semana. “¡Alabada sea Marianela!”, festeja Fabián “Zorrito” Von Quintiero, otro de los habitués.
Pero la furia de la era “Say No More” ahora parece más aplacada, tal vez por el efecto de los sedantes. Tal vez sólo sea una manera de actuar. Incluso cuando desliza algunas quejas, no se lo escucha enojado. “Es cierto”, reconoce. “Lo que pasa es que acá estoy muy bien, Palito es un santo, su familia es divina y la verdad que no tengo tiempo para la bronca”. En una de las fotos, eligió vestirse de blanco. Sus amigos le decían que parecía un gurú oriental, un budista zen. Él responde: “¿Zen? No. Estoy más realista”.
García se ríe cuando se le pregunta qué extraña de la vista a la pared. Y, más pragmático que nunca, asegura: “Lo otro, la otra vida, no es el demonio que te pintan, pero tampoco es un lecho de rosas. El problema es complejo”.
Sus amigos lo saben y tratan de alentarlo. En una de sus charlas nocturnas, “Palito” le preguntó: “¿Charly, vos crees que consumiste más que Keith Richard? Si los Rolling Stones pudieron convertirse en los dueños de sí mismos, vos también”, le dijo. El grupo más allegado le recuerda la recuperación de Diego Maradona, con quien habló por teléfono en octubre e intercambiaron saludos de cumpleaños.”Lo que pasa es que Diego es muy grosso”, se atajó Charly. El aliento de su grupo más cercano es permanente. Su manager y amigo, Fernando Szereszevsky organiza todos los movimientos: las visitas de rutina a la Ciudad, las comidas con amigos y los avances del tratamiento. “Palito”, que antes sólo iba a su campo de 150 hectáreas los fines de semana, ahora se mudó a tiempo completo para acompañar a Charly en su recuperación. “Es como si hubiera sido mi hermano, nuestro origen, lo similar de la relación con nuestros padres nos acercó mucho”, dice Ortega, que prepara los asados y lo acompaña durante las noches viendo documentales de vikingos o asteroides.

Ni bien salió de la primera clínica psiquiátrica, Charly pidió ir a Luján, pero fue muy difícil. Todavía no se había estabilizado y la crisis de ansiedad era muy fuerte. Se rehusaba a tomar la medicación. Dos policías de la custodia se acercaron a la habitación y dijeron: “García, si no toma la medicación tenemos que llevar detenido a Ortega ya que usted lo designó como uno de sus tutores”. García interrumpió su ataque y susurró: “Palito, yo te voy a salvar” y se embuchó un cóctel de pastillas como si fueran caramelos tic tac. Ahora, en esta nueva estadía, las noches son diáfanas, sin ataques ni policías. A Ortega le preguntaron si no tenía miedo que Charly destrozara los equipos del estudio. “Si se rompen los equipos se compran, si se rompe Chaly, no hay reemplazo posible”, respondió.
En el campo hay un clima familiar, inusitado para el mundo García. La semana pasada alzó al hijo de su manager. No recordaba cuántas décadas habían pasado desde la última vez que tenía un chico en brazos.
En los asados hay mesas y juegos para grandes y chicos. Por el jardín corre Benito Noble, el hijo de Julieta Ortega. O los hijos de los amigos músicos de Charly que van a visitarlo y tocar en el estudio
En el medio de su crisis, García grabó cinco temas impactantes junto a Fabián Von Quintiero, Carlos “Negro” García López, Fernando Samalea, e intervenciones de Pedro Aznar, León Greco y Nito Mestre. “Charly volvió al sonido prolijo, con canciones limpias, sin grabaciones recargadas”, dice Von Quintiero, tecladista y bajista histórico de García. Cuatro de los cinco temas se fueron regrabando mientras Charly esclarecía su voz. Pero uno de ellos, conserva el sonido original de un García recién llegado de la clínica, angustiado y bajo los efectos de un cóctel de sedantes. “Che, si de verdad me tomás en serio/deberías saber por qué”.
García dice que los temas los tiene en la cabeza durante meses.
“Algunos son de cuando decían que estaba loco y otros de acá”, asegura y canta otro tema completo con una estrofa que parece una plegaria: “Y si no pierdo la esperanza/a veces con vivir no alcanza/voy a tomar un poquitito más/de aquella medicina del doctor”.
El repertorio de este disco en marcha se completa con “Rock & Roll Star”; “¡Oh, tía!” (donde reproduce máximas de una tía leídas por Palito y Evangelina, como por ejemplo, “Si hay un hueco en tu vida, llénalo de amor”) y “Yo ya sé”: “A la vez somos todos neuróticos/ todos somos narcóticos/ pero no sé por qué”.
En otro pasaje de la entrevista, se le preguntó a Charly García, de todas las cosas que había hecho en su vida, de cuál se sentía más orgulloso. Se quedó casi un minuto en silencio, pensando, hasta que respondió: “Click Modernos”. Para los músicos que lo acompañan, sus nuevos temas van en esa dirección. Mientras tanto, cuando habla de música, cuando chequea los nuevos arreglos, a García se le ilumina la mirada: “Estoy en un trance, me siento en un trance, y me excitan las buenas posibilidades de este trance”

- ¿Sus nuevas canciones reflejan este trance?

- Sí, hablan de lo que me está pasando. Muchas veces es la misma canción. No estoy más loco antes que ahora…Pero las canciones juegan con el estar bien. “Y yo ya sé que no sos un hipócrita/que no sos un psicópata/ pero no sé por que”. O si no, “Freud te ha dejado solo como Internet”. Son frases de cuando vos vas a mil y terminás en la banquina y tenés que empezar todo de nuevo. Lo que digo es que a los músicos de mi generación por algunas causas nos pasa esto. Un alma fatigada y después, el renacimiento. No sé, me dieron por muerto, imagináte.

- ¿Y se sintió muerto?

- Yo veía en la televisión que estaba muerto y me sentía más vivo que nunca. Ahora cuando tu cuerpo expulsa todas las cosas, si después podés sobrevivir a todas las otras drogas que te pone el sistema y podes seguir tocando y de alguna manera rejuveneces, bueno no está mal. Está muy bueno.

- ¿Cómo vivió el período de abstinencia?

- Es mas fácil dejar de fumar marihuana que dejar de tomar una pastilla, bah, no estoy seguro. Yo hace casi un año que no tomo nada. Ahora estoy haciendo gimnasia en todo sentido, mental, físico, tengo que recuperar muy bien las formas para tocar el piano, la guitarra, cantar estoy cantando muy bien, no me estoy apurando.

- ¿Cómo imagina su primer recital?

- Lo veo como algo muy claro, con un gran sonido y muy simple, como este momento. Pero no voy a hacer canciones antidrogas. Ahora, si yo leo las fojas, o como se llamen, de mi causa, las leí el otro día… Las cosas que dicen de mí: pareciera que soy un asesino, un vicioso, un drogadicto de la peor calaña y no es tan así. Esa es la parte hinchapelotas de todo esto.

- ¿Y cuál es la parte positiva?

- Lo más importante es tener bolas para bancar, estar encerrado, es como estar preso, tenés que bancarte eso. Estoy más curioso por saber que va a pasar ahora que por lo que pasó. Lo otro es tan pesado, tan… Pero no sé. En esta casa, estoy rejuveneciendo. Me entusiasma el cambio, hay que ver qué pasa.

- ¿Realmente lo entusiasma el cambio?

- Estoy abierto a las posibilidades. Hay muchas personas que se interesan en mí. Y no tengo apuro, me quiero curar. Pienso que dejarse curar o cuidar es bueno también… igualmente pienso brindar con champan.

- ¿Le cuesta dejarse cuidar?

- Yo estoy hablando que te cuiden desde que no se vean botellas de vino hasta un asado, la comida rica que como, la pileta, el estudio, para estar dentro del artículo 152 del código penal, que se yo, no está tan mal…

- ¿Cómo se imagina en el 2009?

- Tengo que seguir trabajando para estar al cien por ciento. Me da mucha curiosidad pensar en todo lo que puede venir. Ya voy pasando el examen, me falta la guinda. Y lo que seguirá no sé. Que sea “Charly de lujo”. ¿Está bien eso, no?

NOTICIAS DEL ROCK DAK



¿Vuelve Viejas Locas?

En el 2007, el rock nacional festejó y cantó con una reunión muy esperada, la de Soda Stereo, mientras que el 2008 fue el año en que los miembros de Los Fabulosos Cadillacs decidieron poner fin a sus carreras solistas y volver como banda. Y parece que para el 2009 se perfila el regreso de otro peso pesado del rock local: el de Viejas Locas.

Varios miembros de la banda estuvieron reunidos con una importante discográfica local para dar comienzo a las negociaciones.

Y se rumorea que la banda (con los miembros originales) sellará su vuelta al mercado musical para mediados del año entrante.

Calendarios 2009 sobre el Rock Nacional a beneficio

La empresa de cables para instrumentos lanzó su calendario 2009, en el que participan algunos de los artistas más importantes del rock nacional, a beneficio de la Escuela de Música Popular de Avellaneda.

Con la participación de artistas como Divididos, Luis Alberto Spinetta, Attaque 77, Walter y Javier Malosetti, y Catupecu Machu, entre otros, la empresa de cables para instrumentos KW lanzó su calendario 2009, a beneficio de la Escuela de Música Popular de Avellaneda.

Cada artista fue retratado en diferentes producciones, muy originales, por cierto, todas vinculadas con el uso de los cables en cuestión.

El valor del Calendario es de 35 pesos y se consigue en los siguientes puntos de venta: Lee-Chi, La Trastienda, Estadio Pepsi Music y en distintas casas de música y audio.


Disco Tributo a Federico Moura "Intimidó mi corazón"

El próximo 21 de diciembre se cumplió 20 años de la muerte de Federico Moura, el primer cantante y líder de Virus, una de las bandas imprescindibles a la hora de trazar una historia del rock argentino.

Su trayectoria e influencia son tan vigentes como notables, logrando que músicos de estilos tan diversos como rock, pop, punk y electrónica reconozcan permanentemente el legado musical dejado por Moura en los siete discos que grabó con Virus.

Entre estas grabaciones, los fanáticos y seguidores de la banda, así como buena parte de la prensa especializada, reconocen a "Superficies de Placer" (1987), como el álbum fundamental de Federico Moura.

Grabado apenas un año antes de su muerte, a lo largo de sus 11 canciones recrea una atmósfera conmovedora, donde el final apenas insinuado se transforma en un impulso poético, una declaración de vitalidad.

Canciones como "Mirada speed", "Danza narcótica" y "Encuentro en el río" representan uno de los más notables testimonios de una fiesta -la de los años 80- que llegaba a su fin con una mueca ambigua, tan irónica como plena de melancolía.

Recordando este aniversario, un grupo de bandas y solistas indies de Argentina y Chile fueron convocados a través de Facebook para homenajear este disco con versiones propias de aquellas canciones.

La consigna es recrear "Superficies de placer" en versión 2008.

Nace así “Intimidó mi corazón”, el primer disco argentino gestado en Facebook, que ofrecerá la posibilidad de que los usuarios puedan bajarlo íntegramente en mp3, con arte de tapa, en forma gratuita.

Lo podes bajar desde el blog



ENVIDIA AJENA

LEGISLAR PARA LA CULTURA Y LA DEMOCRACIA

Mientras nuestros concejales Riojanos - Los dos Enrique(s) - se calzan la gorra para prohibir las expresiones artísticas y culturales, y montar un circo demagógico, cuyo resultado fue ser ridiculizados públicamente por importantes artistas nacionales y provinciales, dejando en evidencia la supina ignorancia de los derechos humanos mas elementales como es la libertad de expresión y lo mas peligroso la censura autoritaria, que rememora a los tiempos mas oscuros de nuestro país en que la cultura padeció persecuciones, represión y muerte, en otra parte del país los legisladores tienen iniciativas que fortalece un movimiento musical y cultural que ha cumplido ya 40 años.

La Legislatura porteña sancionó un proyecto de ley que instituye el primer sábado de noviembre de cada año como Día del Rock Nacional.

De esta forma, la Legislatura transformó en ley un proyecto presentado por la diputada de la Coalición Cívica Diana Maffia, según informó la legisladora.

Según establece la propuesta aprobada se incorporará al Calendario Escolar de todas las escuelas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la fecha determinada.

La norma también estipula que el Ministerio de Educación diseñará actividades que posibiliten desarrollar temáticas relacionadas al Día del Rock Nacional.

Además, implementará las acciones necesarias para promover el acceso gratuito a cursos de práctica, capacitación y a salas de ensayo del tipo de música objeto del homenaje.

En ese sentido, el artículo 2 de la ley dispuso la realización de recitales de acceso libre y gratuito, cuya programación se establecer asegurando en particular la presencia de grupos de rock fuera del circuito comercial.

Por otro lado, la norma indicó que "el Ministerio de Cultura sostendrá y promoverá políticas públicas que garanticen el acceso gratuito a salas de ensayo, capacitación y perfeccionamiento de los/las músicos/as jóvenes".


CLAUDIO O’CONNOR

“Estoy lejos de la fórmula gremialista del heavy argentino”

El ex cantante de Hermética y Malón lanza el séptimo disco de un proyecto con el que promueve la revolución del amor como remedio al Apocalipsis.

Por Juan Ignacio Provéndola para pagina 12

“Se acerca el fin y estalla la revolución”, anticipa en una canción del reciente Naturaleza Muerta. Pero la procesión, se sabe, va por dentro, y Claudio O’Connor está más decidido que nunca a despegar su nombre de la iglesia ortodoxia metalera (pese a que, musicalmente, siga más cerca de Black Sabbath que de AC/DC). Su proclama no tiene la contundencia del que explota su potencial imprevistamente sino la paciencia del que racionaliza su esfuerzo a largo plazo. Ya desde el segundo disco, Yerba mala nunca muere (2002) plantó su bandera invitando a Adrián Dargelos de Babasónicos y bancándolo ante un Cemento lleno de metaleros poco amigables. De allí en más, el distanciamiento de la sacrosanta escena heavy local fue cuestión de tiempo. Y de discos: marcó el camino a razón de casi uno por año con constantes cambios de bateristas y guitarristas pero con la permanencia de Hernán García, bajista pero también socio compositivo de O’Connor.

–¿A qué responde este exilio del metal?

–No sé a qué llaman “alejamiento”. Los temas siguen sonando poderosos. Eso sí, nos alejamos de la fórmula gremialista del heavy argentino. En las bandas anteriores en que estuve, la cosa funcionaba más tipo secta: no podía entrar ni salir nadie y la música tenía que ser de una determinada forma. Eso, en un momento, dejó de interesarme y preferí ejercer mi libertad como artista. No estoy en contra de la gente que cultiva ese tipo de estilo, pero el mío es otro. Uno evoluciona y cambia, si no se aburre de lo mismo. Ahora manejamos un abanico de climas y de ritmos, aunque le suene raro a la gente que me veía antes. Igualmente, en mis shows, siempre hago temas de Hermética y ahora también de Malón.

–¿Qué queda de la época de Hermética?

–Todos sus ex integrantes estamos muy lejos de lo que fue Hermética, y no hablo sólo de popularidad, sino también de genialidad. Sufrí muchísimo cuando nos separamos, como si se hubiese muerto un ser querido, porque creo que podíamos habernos convertido en algo realmente grande. Pero la vida continúa y tuve que preocuparme de otras cosas.

–Naturaleza muerta suena muy apocalíptico en el título de un disco...

–A todos los discos anteriores les pusimos los nombres una vez terminados. Acá fue al revés: primero surgió el título y trabajamos las canciones en virtud de él, así que es el más conceptual de toda mi carrera. Habla de que está todo mal, acá y en el mundo, pero que de, todos modos, hay que continuar. Escribí letras sobre el deterioro de la vida y del mundo mismo, y cerramos el disco con un tema a nuestros hijos como para decir que, al final, hay esperanza en el futuro, que no todo está perdido. Estoy en un momento de mi vida muy positivo y feliz.

–En Tecnósfera criticás duramente la tecnología. ¿Cómo te llevás con ella?

–Tengo mail y compro en sitios de subastas, pero no me vuelvo loco si un día me cortan Internet. La tecnología está buena hasta que te enferma volviéndote esclavo y adicto a ella. Puede servir para evitar el calentamiento global aplicándola en lugar de hidrocarburos y cosas que contaminan, pero estamos listos si vamos a usar la tecnología sólo para estar todo el día jugando a la PlayStation.

–¿Cuál es la revolución que anuncias en No tenemos opción?

–¡La del amor (risas)! La de aplicar el refrán que dice: “Si hizo daño, pida perdón”.

–¡Eso suena muy hippie!

–En realidad suena a iglesia evangelista. Lo leí por la calle y me pareció bárbaro. No tenemos que alejarnos por nuestros estilos, sino acercarnos por nuestros sentimientos. La juventud se tiene que unir y las bandas de rock demostramos, en festivales, que podemos contribuir a eso. Puede ser nuestro aporte para que el mundo sea un poco mejor.